Para que tu secador de pelo funcione siempre a pleno rendimiento y dure mucho tiempo, debes limpiarlo con regularidad. El polvo, el pelo y los restos de productos de peluquería se acumulan sobre todo en la entrada de aire trasera. Esto puede bloquear el suministro de aire, provocar un sobrecalentamiento y reducir considerablemente la potencia de secado.
Desenchufa siempre el secador antes de limpiarlo. Retira con cuidado la rejilla trasera y limpia el filtro con un cepillo suave o una aspiradora. Puedes limpiar la carcasa con un paño ligeramente humedecido. Asegúrate de que no entre líquido en el interior y no utilices productos de limpieza agresivos. Recomendamos limpiar el secador de pelo cada dos o cuatro semanas, para que siga siendo higiénico, eficiente y fiable.